a

Av. De Los Insurgentes #237, int. consul. #216, Fracc. La Paz 36560, Irapuato.

Hiperplasia prostática (Crecimiento)

La hiperplasia benigna de próstata (HPB) es un aumento del tamaño de la próstata. No es cáncer; simplemente es una afección con la que la mayoría de los hombres deben lidiar en algún momento de su vida. Una próstata sana tiene la forma y el tamaño de una nuez. Para casi todos los hombres, la hiperplasia benigna de próstata (HPB) es una consecuencia natural de hacerse mayor.

La próstata duplica su tamaño durante la adolescencia y luego continúa creciendo durante el resto de la vida. Puede llegar a obstruir la uretra, ya que este conducto, que transporta la orina desde la vejiga hacia el exterior del pene, está rodeado por la próstata en parte de su trayecto hacia el exterior. La obstrucción de la uretra impide, por tanto, que circule con normalidad el flujo de orina, lo que puede provocar dificultades para orinar.

Síntomas

– Necesidad de orinar varias veces durante la noche.
– Chorro de orina débil e interrumpido.
– Dificultad para comenzar o dejar de orinar.
– Sensación de necesidad imperiosa y repentina de orinar.
– No estar seguro de que la vejiga esté vacía.
– Goteo posmiccional.
– Dolor o ardor al orinar.
– Incapacidad para ir al baño cuando se siente la necesidad de hacerlo.
– Falta de control de la micción.

Causas

La HBP afecta al 90% de los hombres a los 85 años. Si bien las causas no son claras, existen ciertos factores de riesgo que han demostrado aumentar las probabilidades de padecer HBP. La edad, los antecedentes familiares de problemas prostáticos, la obesidad y las enfermedades crónicas (como diabetes y cardiopatías) pueden aumentar el riesgo de la próstata agrandada. Ignorar estos factores y síntomas relacionados puede generar graves complicaciones.

Riesgos de no tratar la HPB

Si no se trata, la HBP puede ocasionar problemas en la vejiga, las vías urinarias o los riñones.

Bloqueo urinario repentino.

Infecciones de las vías urinarias.

Inflamación de la próstata.

Daño vesical y cálculos vesicales.

Daño renal y cálculos renales.

La Hiperplasia Prostática es frecuente después de los 50 años.
Acude a consulta para una detección temprana.